Reconocer los síntomas de la Andropausia

La andropausia, también llamada síndrome del Hombre Gruñon (pausa, del griego, cesación, corte) o menopausia masculina, es el proceso por el cual las capacidades sexuales del hombre disminuyen con la edad al igual que otras funciones orgánicas, resultado de los bajos niveles de testosterona en el organismo, o bien por el mal funcionamiento de los receptores de testosterona.

Al igual que la mujer tiene su climaterio (la menopausia) por el cual no puede tener más descendencia, el hombre va perdiendo potencia sexual, pero sin ciclos tan marcados ni pérdidas tan significativas. La actividad sexual del hombre no está marcada por períodos regulares como en el caso de la mujer, pudiendo tener hijos en cualquier momento por la producción de espermatozoides. Tampoco presenta un punto límite preciso. Un hombre puede tener la capacidad de procrear hasta muy avanzada edad. En algunos hombres esta función puede mantenerse hasta pasados los 70 años e incluso no perderse con el tiempo, dependiendo de cada caso.

Además de la disminución natural de los niveles de testosterona debida a la edad, puede producirse en los varones que han sufrido una orquidectomía (p.e. por causa de un cáncer de testículo). Aun cuando un solo testículo es normalmente suficiente para mantener los niveles normales de testosterona, alrededor de un 10% de estos pacientes presentan niveles disminuidos. Y obviamente ocurre en el 100% de los varones que pierden ambos testículos.

En muchos casos los hombres no se dan cuenta de su estado pero es obvio que ese nivel de testosterona está disminuyendo a nivel del transcurrir del tiempo ya que los síntomas se pueden asociar a estados normales de estrés. El hecho no es tan común como el de la mujer pero es allí en donde el hombre experimenta una disminución en su potencia sexual.

Se estima que a partir de la cuarta década de vida, hay una pérdida anual del 1 al 2% de testosterona, al llegar a los 70 años la reducción puede superar el 30%”.

Cerca del 40% de hombres mayores de 55 años presenta síntomas de hipogonadismo (como también se le conoce), alteración asociada al desarrollo de diabetes mellitus y otras enfermedades crónico degenerativas.

Aprende a identificarla

  1. Cansancio e insomnio
  2. Falta de apetito
  3. Irritabilidad (depresión, ansiedad e irritabilidad)
  4. Disminución del deseo sexual

  5. Reducción del tamaño testicular

  6. Las erecciones menos firme

  7. Se reduce la cantidad del semen y disminuye la intensidad de la eyaculación

Además, se puede perder el rubor sexual de la piel y se reduce la tensión muscular durante la excitación sexual. Por ello, el médico Rosas precisa que tener hábitos saludables desde la juventud puede retrasar y combatir la presencia de los síntomas producidos por la disminución de la testosterona “estudios internacionales revelan que el alcoholismo y la obesidad provocan la aparición prematura de manifestaciones ligadas a este padecimiento masculino”.

“La testosterona cumple un rol fundamental en la vida del hombre. Esta hormona influye en muchas funciones físicas, bioquímicas y mentales; actúa en órganos sexuales, huesos, músculos, cerebro, piel y cabello, así como en la modificación de niveles de colesterol y hemoglobina”, indicó el especialista.

Rosas precisó que existen opciones que ayudan a mejorar la calidad de vida de los pacientes que sufren déficit de testosterona: “La terapia con undecanoato de testosterona consiste en un tratamiento trimestral que permite a los adultos mayores recuperar la vitalidad y energía reducida por los cambios hormonales”.

A través de una inyección intramuscular de undecanoato de testosterona, el nivel de testosterona llega a su nivel normal en una semana y permanece en niveles fisiológicos durante aproximadamente tres meses, por lo que únicamente requiere ser administrada cuatro veces al año.

Andropausia
Andropausia

¿COMO SE TRATA LA ANDROPAUSIA?

Para mejorar los síntomas asociados con la andropausia es necesario reponer testosterona. A este tratamiento lo denominamos “Tratamiento de Reemplazo con Testosterona”. Existen diferentes formas de administrar esta hormona:

  • Por vía oral: requiere de la administración de dos a cuatro cápsulas por día.
  • Por inyecciones intramusculares: se aplican cada dos, tres o doce semanas pues son preparados que actúan como depósito, liberando a lo largo de los días la testosterona que fue inyectada.
  • A través de la piel: de trata de un gel que se aplica diariamente sobre la piel de hombros o abdomen. La piel actúa como reservorio del gel y lo va liberando en forma constante a lo largo del día. Los niveles adecuados de testosterona se logran luego de un mes de comenzar la aplicación. Este sistema de administración de testosterona es el que mejor semeja lo que ocurre naturalmente es decir lo fisiológico. Está demostrado que el Tratamiento de Reemplazo con Testosterona, cuando está correctamente indicado, revierte los síntomas de andropausia y mejora la calidad de vida del paciente.

¿CUÁLES SON LOS RIESGOS DE LA ADMINISTRACIÓN DE LA TESTOSTERONA?

Antes y durante el reemplazo de testosterona es necesario controlar el estado de la próstata. La testosterona no debe administrarse en pacientes que tengan síntomas de agrandamiento de la próstata o tumores prostáticos.
El médico controlará también otros parámetros clínicos y de laboratorio que es necesario monitorear durante el tratamiento regular con esta hormona.