El maní Japonés es de Japón?

El maní Japonés es de Japón?

El maní Japonés es de Japón? No México….!?!

La historia es así: los primeros en producir un bocadillo similar al maní japonés, elaborado con semillas y harina condimentada, fueron los monjes “chan” (“zen” en chino), diestros en la meditación sentada, la decoración de jardines, y, aparentemente, la confección de snacks.

En el siglo XV, un grupo de monjes viajó de China a Japón. Llevaron sus zafus (los almohadones donde meditan) y también sus recetas. Según Mamekishi, una de las principales tiendas de este tipo de golosina hoy en día en Japón, los monjes se establecieron en la ciudad de Kioto, localizada en el centro de la isla de Honshu, la principal del archipiélago japonés. Desde esa ciudad, el bocadillo se extendió hacia otras islas niponas.

El maní Japonés es de Japón?
El maní Japonés es de Japón?

Un siglo después, en una dulcería de la ciudad de Sumoto, ubicada en la isla Awaji, la receta encontró a la persona que la llevaría a la otra punta del Pacífico: Yoshigei Nakatani.

De acuerdo a su autobiografía, “Ese árbol aún sigue en pie”, Nakatani trabajaba en la dulcería como aprendiz. Allí conoció cómo preparar el bocadillo creado por los monjes zen, bautizado “mamekashi”.

Nakatani duró poco en la dulcería. En 1932 se embarcó en el buque Gueiyamaru, en el puerto de Yokohama. Y de allí partió hacia México, para trabajar en la fábrica de capitales japoneses “El Nuevo Japón”. Ahí tampoco duró mucho. La fábrica cerró al poco tiempo.

Casado con una mexicana, y con seis hijos que mantener, Nakatani se mudó al barrio La Merced, en el DF, y comenzó a producir dulces basándose en las técnicas que aprendió en Japón. Se le ocurrió preparar un bocadillo frito.

Eran parecidos a los mamekashi, pero la capa de harina era finita, la semilla elegida era el cacahuate, y el gusto era distinto: con más sal y picante (y nada de alga). Los vendía junto a su mujer en un local del mercado La Merced. El producto gustó. Los mexicanos iban a comprar maní “a lo del japonés”. Nació el maní japonés.

En los años 70´ la demanda creció. Uno de los hijos de Nakatani, Armando, creó la fábrica “Productos Nipón”, con el maní japonés como producto estrella. Con el tiempo, otras empresas buscaron emularla. Nishikawa, Samurai, Kiyakis, y Karate, son algunas de las más conocidas.

Debido a su éxito, el producto llegó al sur del continente. En la Argentina hay empresas dedicadas exclusivamente a su producción: A&V, El32, Cris-Jor. Algunas destacan que sus recetas siguen “el tradicional sabor japonés”. Y está bien, decir que tu producción de maní japonés sigue la tradicional receta mexicana quedaría raro.