Juegos e ideas creativas para mantener a los niños entretenidos en tiempos de cuarentena

Juegos e ideas creativas para mantener a los niños entretenidos en tiempos de cuarentena

Juegos e ideas creativas para mantener a los niños entretenidos en tiempos de cuarentena

Una selección de actividades para hacer con lo que tengas a mano en tu casa y así poder
sobrellevar con más calma las medidas de prevención impuestas por el gobierno en el marco
de la pandemia

#QuedateEnCasa: ¿Qué hacer con los más chicos durante la cuarentena?

Una de ellas fue la suspensión de las clases por un período de dos semanas, con todo lo que
eso significa.

Pero los niños estarán en casa varios días, por lo que, tarde o temprano, muchos padres, abuelos, tíos, hermanos, vecinos
o niñeros van a quedarse sin recursos para mantener esas mentes curiosas y esos cuerpos
inquietos enfocados en alguna actividad. Y dentro de lo posible es aconsejable mantenerlos
por fuera de las pantallas, las apps y los shows de Netflix, al menos durante algunas horas.
Uno de los aspectos que los padres deberían intentar mantener en las próximas dos
semanas tiene que ver con el orden y las rutinas. La psicóloga infantil Pamela Sicalo lo
resumió así: “El orden, las rutinas y las estructuras de horarios están en la génesis de lo que
Pexels después será el desarrollo de la inteligencia. Esto tiene que ver con la capacidad de
planificación, de esperar y organizarse. Cuando los niños saben lo que va a venir después, no
solo les da seguridad, sino que además estamos asentando las bases de lo que va a ser un
desarrollo general correcto donde está buenísimo percibir orden, seguir pasos y estar atento
a las consecuencias de lo que hago y dejo de hacer”.

Sicalo también dijo que en estos días de aislamiento social es importante tener flexibilidad con
los niños. “Siempre es bueno tener una regla general adentro de casa, pero con excepciones.
Sin transformarlo en una vida de excepciones”, señaló. Al mismo tiempo apuntó que uno de los
factores más importantes es mantener las horas de sueño de los niños durante los próximos
días. Y agregó: “No solo la cantidad, sino también el momento en el que se duermen. No
deberían alterarse muchos los horarios”.

Por todo lo anterior, un salpicón de actividades diferentes es lo ideal. Un rato afuera, en
contacto con la naturaleza (para todos los que tengan la posibilidad y respetando las medidas
preventivas), debería ser una prioridad para los padres. Son importantes también las
actividades artísticas y plásticas, la lectura, la informática e involucrarse con la rutina
diaria colaborando con las tareas del hogar. “A los chicos les hace bien sentirse parte”, dijo
Sicalo. Es también una buena oportunidad para acercar a los niños a las cocina con recetas
básicas dependiendo de la edad.
“Las pantallas deberían quedar para la última parte del día”, explicó la psicóloga infantil. Y
agregó: “Si primero ponemos las pantallas y después las apagamos, para hacer un trabajo de
lectura por ejemplo, vamos a tener una resistencia bárbara”.

Una organización sencilla podría ser levantarse a las 9 de la mañana, desayunar, salir a dar un
par de vueltas a la manzana, volver y tener tiempo para hacer actividades que excluyan
dispositivos electrónicos. Luego el almuerzo y un tiempo para colaborar arreglando la cocina.
Debe haber un momento para la tranquilidad y el descanso en las primeras horas de la tarde.
Entonces pueden entrar los juegos y los aparatos electrónicos. Una caminata breve al caer el
sol por lugares pocos transitados. Colaborar con la cena, comer todos juntos y terminar el día
viendo una película o un programa de televisión.
Pero más allá de esa rutina, en El Observador seleccionamos una amplia gama de actividades
que se pueden hacer en casa para mantener a los más pequeños (y por qué no, a los grandes
también) entretenidos. Algunos son para jugar con ellos y otros, en el caso de que haya más
de un niño, para que jueguen entre ellos. Juegos para hacer con las manos, con la imaginación,
con la palabra. Experiencias digitales para conocer nuevas historias y la reinvención de
algunos clásicos componen esta lista para sobrellevar la cuarentena con los más pequeños. Y
vivir para contarlo.

Los juegos y actividades

Búsqueda del tesoro: es un verdadero clásico de los juegos para niños. Lo ideal es esconder
un objeto adentro de la casa y junto con los pequeños desarrollar un sistema de búsqueda que
puede ser mediante diferentes acertijos (acá hay una lista pensada especialmente para niños)
o con cartas “encriptadas” a la vieja escuela, o sea escritas con jugo de limón para que parezca
tinta “invisible”. Para lograrlo hay que dibujar o escribir sobre una hoja blanca utilizando un
fósforo como lápiz y jugo de limón como tinta. Al terminar de escribir, encender una vela y
acercar el papel escrito hasta el fuego, sin quemar la hoja. Lentamente las palabras o dibujos
hechos con el jugo tomarán color. Otra opción es motivar a los niños a crear su propio mapa o
plano de la casa y hacer la búsqueda bajo esa guía.

Descubre el personaje: los jugadores escriben, en varios papeles, personajes tanto de la
mundo real como de la ficción. Luego todos colocan los papeles dentro de un gorro o
recipiente. En su turno correspondiente, cada jugador deberá sacar un papel con el nombre de
un personaje escrito y, sin mirarlo, deberá adivinar quién es haciendo preguntas al resto de los
jugadores que solo se contesten por sí o por no. El jugador que más personajes adivine al final
de la ronda es el ganador.

Tipoteo: un clásico de los campamentos. El jugador elige un verbo (ejemplo: bailar) y el resto
de los jugadores deberá adivinarlo en base a acciones que se van planteando en la ronda. El
primer jugador dirá: “Yo tipoteo en mi casa”. Entonces lo siguientes jugadores deberán hacer
preguntas para adivinar cuál es el tipoteo original, en este caso bailar. Lo jugadores que vayan
adivinando la palabra, deberán ser cómplices del primer jugador hasta que todos la adivinen.

El árbol genealógico: para los más pequeños puede ser interesante conocer de dónde vienen y
cómo está compuesta la parte más lejana de la familia. Armándose de útiles escolares y fotos,
los padres pueden guiar a sus hijos en la reconstrucción del árbol genealógico. Incluso, la
actividad puede disparar un diálogo dentro de la familia y motivar a los niños a llamar a sus
abuelos o tíos para preguntarles más acerca del pasado.

Continúa la cara (o la historia): los jugadores se ponen en ronda cada uno con una hoja y un
marcador de distinto color. Cada jugador deberá empezar a dibujar una cara ilustrando solo

una de sus partes (la nariz, un ojo, la boca, etc.) y a los pocos segundos todos deberán
intercambiar sus hojas en sentido horario. Los jugadores deberán ir completando los dibujos
con una de las partes del rostro cada vez. Al final, cuando estén completos, habrá rostros
multicolores y bien distintos.

¿Qué cambió?: el niño sale de la habitación y los padres o los otros niños deben cambiar algo
de posición. Cuando el primer niño vuelva a entrar deberá decir qué fue lo modificado.

Lectura de cuentos por Instagram: desde el lunes 16 de marzo y hasta el 31, el escritor
uruguayo Iván Kirichenko leerá en vivo a través de su cuenta de Instagram un cuento infantil de
su propia autoría. La cita es a las 21 horas en @rusokirichenko y las historias saldrán de su
último libro, Polo y Analía viajan por el mundo.

Germinador: es un experimento infalible. Sobre un algodón húmedo hay que colocar las
semillas de alguna legumbre (lentejas, porotos) y mantenerlas siempre húmedas. El niño
puede seguir una especie de diario o bitácora en la que registrar los avances que observa
sobre su pequeño germinador.

Duolingo: acá hay un poco de trampa, porque está aplicación implica poner a los niños en
contacto con pantallas, pero al menos esta vez será con un fin educativo. Duolingo es una app
de descargar gratuita tanto en Android como iOS que permite a los usuarios (atención, no es
solo para niños) aprender idiomas a través de juego y consignas. Es ideal para que los chicos
no pierdan la práctica si están estudiando algún otro idioma.

¿Qué podemos hacer con los más chicos?

Las opciones son variadas:

Una de ellas, los juegos de mesa y los más tradicionales que solo necesitan de lápiz y papel como el Ta– Te – Ti o el “mercadito”. Otra propuesta es incentivar la lectura, una actividad a veces desplazada de nuestra rutina que servirá también para repasar contenidos escolares.
En cualquier momento del día, podemos cocinar en familia y preparar recetas simples y fáciles que los propios chicos pueden hacer.
Las actividades manuales son siempre bien recibidas por los más chiquitos: así se despertará la creatividad con lápices, crayones, marcadores, témperas y cualquier objeto como papeles, telas y objetos para reciclar. Por supuesto, cantar, escuchar música, bailar y actuar resultan excelentes alternativas.
Para el momento en que se disponga el uso de tecnologías, podemos jugar, ver películas y series y usar tutoriales para aprender alguna disciplina nueva.
La actividad física debe ser parte de estos días también. En un balcón, patio o jardín también se puede activar el cuerpo y ejercitar con ayuda de una silla o una pelota, por ejemplo.