Dieta Cetogénica o Keto

Dieta Cetogénica o Keto

Dieta Cetogénica o Keto

Qué es una dieta keto o cetogénica: entendiendo la cetosis

La dieta cetogénica es una de las más buscadas durante el último año y es que, a pesar de ser muy conocida, puede resultar ligeramente complicada de llevar a cabo. La premisa de esta dieta es reducir al máximo el consumo de carbohidratos y sustituirlos preferiblemente por proteínas.

Con esta reducción de los carbohidratos se pretende alcanzar el estado conocido como cetosis, en la que se producen cuerpos cetónicos que actúan como fuente de energía a falta de hidratos. El cuerpo hace un gran gasto de lípidos, produciendo una gran quema de grasas.

Efectivamente, esta dieta funciona a la hora de perder peso. Sin embargo, debemos tener en cuenta que se trata de una dieta complicada de seguir, que puede traer complicaciones y que no está recomendada para todo el mundo.

En primer lugar, mantenerse en cetosis es muy complicado: es sencillo salir de ella sin casi darnos cuenta. Pero es que también es fácil que nos excedamos y acabemos pasando de la cetosis a la cetoacidosis que puede generarnos mareos, mal aliento, malestar o fallos musculares, etc. Por eso se recomienda que si hacemos esta dieta estemos controlados por un nutricionista o médico que nos pueda asesorar.

Se trata de una dieta que está especialmente recomendada en casos de obesidad y cuando se busca definir en el gimnasio. Además, se trata de un tipo de dieta desaconsejada en el caso de que padezcamos diabetes o alguna enfermedad metabólica.

Dieta Cetogénica o Keto
El término hoy popular de “dieta keto” es la adaptación de ketogenic diet, es decir, dieta cetogénica. El nombre hace referencia a que es un modelo de alimentación cuyo objetivo es la creación de cuerpos cetónicos. Estos cuerpos cetónicos son compuestos metabólicos generados en el organismo como respuesta a la falta de reservas de energía.

Ya sabemos que los alimentos nos proporcionan los nutrientes y la energía necesaria para que nuestro cuerpo funcione correctamente; la “gasolina” de la maquinaria de nuestro organismo. Los hidratos de carbono son la primera fuente de esa energía: los músculos recurren primero a la concentración de glucosa en sangre.

Cuando falta la glucosa necesaria, es decir, si tenemos bajos los niveles de glucemia, los músculos buscarán la energía en las reservas de glucógeno, que son los hidratos de carbono acumulados en el organismo. ¿Y si se terminan esas reservas? Entonces es cuando se produce la cetosis.

En cetosis, el organismo recurre a las grasas como fuente de energía
A grandes rasgos, cuando se entra en estado de cetosis los ácidos grasos se transforman en el hígado en un proceso metabólico que busca obtener energía rápidamente. Es cuando se liberan los cuerpos cetónicos, moléculas que el organismo empleará ahora como fuente energética, como si fuera glucosa.

Resumiendo mucho, la cetosis es un estado en el que el cuerpo se ha quedado sin reservas de energía y tiene que recurrir a las grasas para usarlas como combustible inmediato, sobre todo para el funcionamiento de los músculos.

Grasas y proteínas son la base de una dieta keto

La evidencia científica confirma que una dieta keto puede ayudar en dietas de adelgazamiento en base a, principalmente, tres premisas:

  1. El organismo tiene que recurrir a la grasa para producir energía. Pero el proceso de cetosis no es tan eficiente como cuando utiliza glucosa; necesitamos más ácidos grasos para obtener menos energía. El mayor gasto energético también contribuye a una mayor pérdida de peso.
  2. Al limitar o eliminar los hidratos de carbono, estos no se acumulan, impidiendo por tanto que se concentren en forma de grasa. Una de las principales causas de obesidad o sobrepeso es precisamente el exceso de hidratos o azúcares en la dieta, consumiendo muchos más de los que el cuerpo necesita y que terminan acumulándose en forma de grasa.

  3. Aumenta la saciedad y disminuye el apetito. Según diversos estudios, una alimentación basada en los parámetros de la dieta cetogénica -grasas y proteínas- ayuda a controlar el hambre ya que contribuye a sentirnos más saciados durante más tiempo.

Quién puede seguir una dieta keto y en qué casos no está recomendada
La cetosis es un estado en el que estamos forzando al organismo a actuar en una situación excepcional de emergencia. Si una dieta saludable consiste en consumir una buena variedad de alimentos de forma equilibrada, priorizando las verduras, frutas y legumbres, parece obvio que la dieta keto tiene sus riesgos y que no es válida para todo el mundo.

Todo el organismo necesita energía, incluyendo el corazón y el cerebro, que además la precisan de forma constante e ininterrumpida. Cuando el cerebro no puede obtener su comustible normal, la glucosa, se ve también obligado a recurrir a los cuerpos cetónicos de forma excepcional, que no pueden fallar.

La dieta cetogénica está desaconsejada en determinadas patologías
Además, en situaciones extremas de cetosis se puede producir cetoacidosis: los cuerpos cetónicos -ácidos- bajan el nivel de pH de la sangre, provocando que sea más ácida. Y esto afecta negativamente a los órganos, con consecuencias de diversa gravedad: mal aliento, dolores de cabeza, problemas de riñón, náuseas, mareos, calambres y debilidad muscular, incluso edema cerebral.

La dieta keto no está recomendada para personas con enfermedades metabólicas, problemas de tiroides, riñón, hígado o páncreas, diabéticos o pacientes con TCAs. Asimismo, se desaconseja seguir esta alimentación a largo plazo, ya que es muy desequilibrada. Puesto que no es posible lograr adherencia, no sería una dieta adecuada para mantener el peso, y puede provocar efecto rebote.