Cómo hacer jabones naturales caseros

Cómo hacer jabones naturales caseros

Cómo hacer jabones naturales caseros

El jabón es de esos artículos de higiene que no falta en ninguna casa. No solo es que no falte, sino que no es extraño que todos tengamos bastantes pastillas repartidas por distintas estancias, algunas sin abrir y otras exprimidas hasta el último trocito. Y es que el jabón, además de sus virtudes para limpiar y lavar, puede tener otras aplicaciones, ya sean aromatizantes, decorativas, etc.

Pero, como es costumbre en nuestro portal, lo que aquí nos interesa es llevar todo esto a un mundo más DIY y más sostenible. Porque hacer jabón en casa es la mejor opción para conseguir un jabón natural del todo, mucho más respetuoso con el medio ambiente y con la salud. Y, de paso, también es una actividad muy divertida y súper gratificante. ¿No nos crees? Pues aquí te lo vamos a demostrar. Sigue leyendo y aprenderás cómo hacer tu propio jabón casero, aunque no sepas nada y sea la primera vez que te pones a fabricar o cocinar algo por tu cuenta.

¿Qué necesitas para hacer jabón casero?
Lo primero de todo es hacer una lista con los ingredientes y utensilios que te van a hacer falta para ponerte a fabricar jabón en casa. Tranquilo, no te va a hacer falta romper la hucha y tampoco vas a tener que pedir permisos al ayuntamiento. Pero es probable que algunas de las cosas necesarias no las tengas a mano.

En lo que se refiere a los ingredientes, necesitas aceite vegetal (preferentemente de oliva), agua (preferentemente agua blanda o agua destilada), sosa cáustica y, opcionalmente, aceites esenciales y exfoliantes.

Los utensilios que vas a necesitar son dos boles o jarras grandes de plástico o de cristal, una batidora, una báscula y los moldes o recipientes donde vas a verter las mezclas finales para que reposen y se enfríen.

Aparte de esto, y sobre todo por el manejo de la sosa, es recomendable contar con un pequeño equipamiento personal, a modo de precaución. Con esto nos referimos a que, cuando vayas a hacer tu jabón casero, te vistas con ropa de manga larga que te cubra los brazos por completo, te pongas guantes de goma y te cubras los ojos con unas gafas protectoras para evitar cualquier salpicadura.

¿Cómo calcular las proporciones de aceite, sosa cáustica y agua?
Para calcular correctamente las cantidades de aceite o sosa que se deben usar para la elaboración. Es recomendable usar el índice de saponificación de los aceites para hacer el cálculo aunque en la práctica, para asegurar que toda la sosa reaccione sin problema y que el jabón final no resulte perjudicial para la piel, se puede aplicar al menos 3% de sobreengrasado. Es decir, quitar 3% de sosa del cálculo final.

Ejemplos:

600 gramos de aceite de oliva x 0,136 SAP NaOH = 81,6 gramos de sosa

81,6 gramos de sosa – 7% sobreengrasado (lo más recomendado)= 75,9 gramos de sosa

ÍNDICE DE SAPONIFICACIÓN DE LOS ACEITES

Ácido Graso SAP NaOH
Aceite de Oliva 0,136
Aceite de Girasol 0,137
Aceite de Aguacate 0,133
Aceite de Almendras Dulces 0,138
Manteca de Cacao 0,137
Manteca de Coco 0,184
Manteca de Karité 0,184
Aceite de Sésamo 0,134
Aceite de Soja 0,136
Aceite de Ricino 0,129
Aceite de Palma 0,146
Lanolina 0,076
Aceite de jojoba 0,066
Aceite de Germen de Trigo 0,134
Aceite de Celéndula 0,136
Aceite de Argán 0,136
Aceite de Arroz 0,128
Aceite de Coco 0,178
Cera de Abejas 0,069
En cuanto al cálculo de agua, por norma general, se recomienda 30 partes de sosa por 70 partes de agua. Si echas un poco más de agua de la cuenta, lo más probable es que el jabón tarde más tiempo en solidificarse.

Ejemplo

(30%) 75,9 gramos de sosa – (70%) 177 gramos de agua

Por lo tanto, la fórmula final de un jabón de aceite de oliva es:

600 gramos de aceites de oliva + 75,9 gramos de sosa + 177 gramos de agua

Si aún tienes dudas sobre las proporciones de cada ingrediente, puedes calcular las cantidades en la siguiente calculadora de mendrulandia.es

¿Ya lo tienes todo? Pues ahora vamos a ponernos manos en la masa.

Los pasos necesarios para hacer jabón natural en casa
La seguridad es lo primero, así que el paso inicial es ponerte las gafas y los guantes de goma. A continuación, tienes que verter el agua en un bol. Esto es fácil, pero con el siguiente paso hay que tener ya un poco más de cuidado, ya que toca añadir la sosa al agua, y hay que hacerlo despacito y con buena letra. No la eches nunca toda de golpe. Es mejor tardar cinco minutos más que arriesgarse a un accidente.

1- Verter el agua en un bol y añadir la sosa cuidadosamente.

Además de ir echándola poco a poco para que no salpique y no provoque quemaduras, hay que tener en cuenta que no se debe respirar el vaho que produce esta mezcla. Nunca dejes que haya niños ni mascotas cerca y, siempre que puedas, hazlo al aire libre, en una terraza, en un jardín preferentemente. Si no tuvieras acceso a estos espacios abiertos, puedes hacerlo en la cocina de tu casa con la campana extractora encendida (y si está al máximo de potencia, mejor).

IMPORTANTE: En este punto, nunca alteres el orden que te hemos dado. Es decir, no eches el agua sobre la sosa cáustica, ya que es extremadamente peligroso.

2- Pesar el aceite y echarlo en otro bol grande.

Una vez que toda la sosa esté mezclada con el agua y veas que se está calentando esta mezcla, déjalo reposar hasta que baje a los 40 grados, aproximadamente. Mientras tanto, puedes ir echando el aceite en otro bol grande. Intenta que el aceite también coja una temperatura templada o, sobre todo, que no haya mucha diferencia con la temperatura del agua y la sosa.

3- Echar la mezcla de sosa y agua en el bol de aceite.

Una vez que la mezcla de sosa y agua esté reposada y se haya aclarado, viértela en el bol de aceite. Si ves que el aceite va cambiando de color y que su textura se va alterando, no te preocupes, es normal. Pero hace falta que todos estos ingredientes se mezclen mejor, por lo que vamos a echar mano de la batidora a partir de aquí.

4- Mezclar todo con una batidora de mano.

Antes de ponerla en marcha, utiliza el brazo de la misma para removerlo todo. También podrías usar una cuchara grande u otro utensilio, pero no hace falta manchar más instrumentos. Una vez que el aceite se haya combinado bien con la sosa y el agua, es momento de que enciendas la batidora para que la mezcla se complete del todo y adquiera una consistencia mucho más homogénea. Bátelo todo hasta que tenga una consistencia líquida pero espesa, como si de un puré se tratara.

5- Verter la mezcla en un molde y esperar 24 horas hasta que el jabón esté suficientemente duro para desmoldarlo.

A partir de este momento, lo que tienes que hacer es verter el futuro jabón en los moldes, recipientes o tuppers que hayas elegido y dejarlos reposar envueltos con una toalla durante 24 horas o un poco más. Pasado este tiempo, tienes que sacarlos de su molde y, en caso de que el tamaño sea demasiado grande, cortarlos con un cuchillo del modo en que te gusten. Si no lo haces ahora, en un futuro será más complicado, porque los jabones se endurecerán más e incluso se podrán romper.

6- Dejar que el jabón se seque durante al menos un mes de tiempo.

Para completar del todo este proceso de fabricación casera de jabones naturales, tendrás que esperar un mes, aproximadamente. En este tiempo de reposo más largo, el jabón terminará de conformarse, perderá todo el agua innecesaria y su pH se regularizará.

¿Cómo personalizar los jabones caseros?
Seguro que ésta es una de las cosas que más te llama la atención de hacer jabones en casa. Poder darle la forma y, sobre todo, los aromas que más te gustan es uno de los motivos por los que tanta gente se aficiona a esto, además, obviamente, de hacerlos de un modo completamente natural.

Utilizar moldes con formas personalizadas

Para darles la forma deseada, solo tenemos que verter la mezcla batida en los moldes con dichas formas. Hay moldes de silicona muy accesibles que se suelen utilizar en repostería y en manualidades para estos efectos, con los cuales podrás conseguir formas decorativas verdaderamente bonitas.

Añadir aceites esenciales para conseguir fragancias únicas

En lo que respecta a los aromas y complementos, el final del batido también es el momento de añadirlos. Lo que nosotros recomendamos es que utilices aceites esenciales, que son los más naturales. Incluso puedes preparar tus propias mezclas para conseguir fragancias únicas. Estos jabones aromatizados, envueltos en un papel de seda o en una tela suave, te podrán servir también para dar un ambiente único a los cajones de tu ropa de cama, toallas, etc.

Personalizar el color del jabón usando colorantes naturales

Además, si quieres que el jabón coja algún color decorativo, puedes probar estos colorantes naturales:

Tonos rojos: Pimentón
Tonos verdes: Alfalfa, Espirulina, Espinaca molida, Perejil
Tonos amarillos: Azafrán, Caléndula, Canela, Cúrcuma, Manzanilla
Tonos anaranjados: Zanahoria
Tonos morados y rosados: Flor de lavanda, Pétalos de rosa
Tonos marrones y oscuros: Cacao en polvo, Café en polvo, Carbón activo
Añadir función exfoliante

Y, por último, si quieres que tus jabones caseros también tengan una función exfoliante, justo antes de verterlos en los moldes les puedes añadir lo que más te guste. Las opciones pueden pasar por café molido, semillas de amapola, semillas de chía, etc.

Ahora, ya solo tienes que poner en práctica estos pasos y disfrutar de tus propios jabones caseros naturales. Además de ser una actividad divertida y gratificante, ¡tu piel lo agradecerá y el medio ambiente también!

Cada vez hay más interés por los productos de belleza naturales, sin agregados de químicos o sustancias que puedan afectar la salud de la piel y el cuidado del medioambiente. Ya sea para uso personal o para encarar un emprendimiento, te contamos cómo hacer jabones artesanales paso a paso y sumarte a una tendencia ecofriendly, que llegó para quedarse.

Las posibilidades son muchas. Podés fabricar jabones artesanales para higienizar y cuidar tu piel, para regalar o para usarlos como elemento de decoración o para aromatizar ambientes y cajones de ropa. También podés hacerlos en casa y venderlos por Internet, ya que están de moda y la inversión que necesitás es mínima.

Con pocos materiales y un poco de creatividad, podés crear diseños súper lindos, perfumados, y hacer regalitos para todas las edades.

Las propiedades del aceite de almendras: el mejor aliado de tu piel

Cómo hacer jabones artesanales

Lo más lindo de hacer productos artesanales es que podés elegir aromas, formas, colores, tamaños, etc. Es más: hasta podés personalizar, según tus gustos e intereses, algunos ingredientes para potenciar las propiedades del jabón.

Lo primero que debés hacer es reunir en casa una lista de materiales y seguir algunos pasos muy sencillos:

Materiales para fabricar jabones

  • Soda cáustica o sosa cáustica (es lo mismo, pero en los distintos países se la conoce con distintos nombres). No te asustes con este ingrediente: cuando termina la saponificación (que es un proceso químico por el cual un cuerpo graso se convierte en jabón), la soda desaparece y el jabón queda con el pH adecuado para la piel.
  • Agua.
  • Aceite de oliva.
  • Aceites esenciales perfumados.
  • Colorantes.
  • Moldes de silicona (que no sean de aluminio).
  • Guantes.
  • Gafas protectoras.
  • Mascarilla protectora o barbijo.
  • Delantal o remera o camisa vieja.
  • Vinagre.
  • Utensilios (que no sean de aluminio).
  • Batidora de mano.
  • Tabla de referencia para calcular los ingredientes.

Paso a paso para hacer jabones artesanales

  • En un recipiente alto, volcar el agua y, después, añadir la soda cáustica (nunca lo hagas al revés). Es importante tomar precauciones de seguridad (guantes, gafas, mascarilla) porque, al juntar la soda con el agua, se producirá una reacción térmica que desprende mucho calor y puede provocar quemaduras si te salpica. Cuando la mezcla vaya disminuyendo la temperatura, poné a calentar en otra olla los aceites a fuego suave, hasta llegar a 80ºC. Luego, retiralo del fuego.
  • Mezclar los aceites y la lejía (soda + agua) hasta que la preparación vaya tomando consistencia. Ambos ingredientes deben estar a la misma temperatura (se recomienda que sea a 80ºC).

En este punto, es el momento de tomar la decisión de qué método usar, ya que se puede hacer jabón casero en frío o en caliente.

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Cómo hacer jabón casero en caliente

  • Si optás por hacer jabón casero en caliente, te recomendamos usar el horno. Volcá la preparación en moldes de silicona resistentes a altas temperaturas y ponelo en el horno, a 80ºC, por unas dos horas, hasta que gelifique.
  • Cuando lo saques del horno, debés agregar los aditivos, removiendo bien. Cuando esté sólido, lo desmoldás y lo cortás en barras para terminar de envolver o decorar como más te guste.
  • Para hacer jabón casero a Baño María, colocá el recipiente con la preparación adentro de otro más grande con agua hirviendo. Revolvé constantemente hasta la mezcla se espese. Luego, lo retirás del fuego, le agregás los aditivos y volcás en uno o más moldes hasta que endurezca.

Es importante saber que los procesos en caliente aceleran la curación y saponificación de los jabones, lo cual asegura que queden con el pH adecuado para la piel.

Cómo hacer jabón casero en frío

  • Si optás por fabricarlos en frío, una vez que mezclaste la lejía con los aceites, agregá las esencias, el colorante y los principios activos. Revolvé todo con una espátula y volcalo en un molde. Tapalo muy bien y dejalo reposar de 24 a 48 horas, hasta que esté bien sólido.
  • Cuando ya esté endurecido, podés cortar la barra en pastillas. Debés dejarlas en reposo por unos 40 días para que haga el proceso de saponificación. Pasado ese tiempo, ya estará con el pH recomendado para la piel.
  • El proceso en frío lleva más tiempo pero tiene algunas ventajas: se pueden hacer diseños más creativos y los aceites no se degradan tanto, por lo que conservan mejor sus propiedades.

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Cómo hacer jabones naturales

Para fabricar productos más naturales, te contamos cómo hacer jabones artesanales sin soda cáustica, como es el caso de los jabones de glicerina, que es un ingrediente vegetal con muchas propiedades hidratantes y humectantes y, al ser neutro, logra un pH igual al de la piel. Es genial porque no provoca reacciones alérgicas ni sequedad. Es muy recomendable para pieles sensibles.

Cómo hacer jabón de glicerina

Su elaboración es la más sencilla y rápida de todos.

Ingredientes

  • Glicerina para jabón: son bases de jabón de glicerina que se consiguen en las tiendas online. Son orgánicas, libres de sulfatos y conservantes. Su calidad debe estar certificada en su envase original.
  • Colorantes y pigmentos: líquidos o en polvo (pueden ser naturales, orgánicos o sintéticos).
  • Esencias aromáticas y aceites esenciales.
  • Aditivos: principios activos, extractos de plantas, leches cosméticas, arcillas, sales y exfoliantes.
  • Moldes: lo mejor es optar por moldes de silicona, que son fáciles de desmoldar y tiene formas súper variadas.

Preparación

  • Cortá las bases en daditos de unos 5 cm.
  • En un recipiente apto para microondas, derretilos de a poco, a temperatura suave. También se puede fundir a Baño María, controlando que no suba mucho la temperatura.
  • Cuando el jabón esté fundido, agregale unas gotas de colorante hasta llegar al color deseado.
  • Luego, agregá las esencias aromáticas y los aditivos, si querés que tu jabón tenga propiedades específicas (exfoliantes, hidratantes, etc).
  • Mezclá todo muy bien y volcalo en el molde.
  • Luego, rociá con alcohol 96º para evitar que se formen burbujas. Dejalo que se enfríe bien.
  • Desmoldá y listo para usar o para envolverlo y regalar.

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Cómo hacer jabón artesanal de avena

La avena mezclada con miel tiene nutrientes que revitalizan la piel y devuelven la humedad a la piel reseca.

Ingredientes

  • 1 barra de jabón de glicerina.
  • 3 cucharadas de miel de abejas (75 g).
  • 3 cucharadas de copos de avena (30 g).
  • 1 cápsula de vitamina E.

Preparación

  • Primero, derretí la barra en un recipiente resistente al calor, en el microondas o a baño María.
  • Luego, agregá las cucharadas de miel y los copos de avena. Revolvé con una cuchara de madera.
  • Cuando todo quede bien integrado, agregá el contenido de una cápsula de Vitamina E.
  • Dejá reposar la preparación 5 minutos y, luego, volcá en un molde grande o en varios pequeños. Cuando solidifique bien, desmoldá y cortá si es necesario. ¡Listo!

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Jabón casero de almendras

Es una variante que tiene un alto poder de hidratación.

Ingredientes

  • Jabón base de glicerina en suspensión (250 gr.).
  • Almendra en polvo (60 gr.).
  • Aceite de almendras (2 gr.).
  • Esencia aromática.
  • Alcohol 96º.
  • Molde 6 pastillas cuadradas.

Repetir todos los puntos de la receta anterior. Sólo cambia las esencias saborizantes, los colores y aditivos.

Jabones artesanales: beneficios

El jabón es un producto cosmético que usamos todos los días. Es nuestro aliado cotidiano para tener la piel limpia y saludable. Por eso es importante que sea de buena calidad y que tenga la menor cantidad posible de químicos y sustancias que puedan ser irritantes o provocar alergias.

En ese punto, los jabones orgánicos o naturales tiene muchos beneficios que podés aprovechar, además de poder adaptarlos a las necesidades específicas de tu piel.